A pocos kilómetros de Villa Unión, en La Rioja, se encuentra el Cañón del Triásico, una reserva municipal que parece transportar al visitante a otro planeta por sus montañas rojizas, formaciones geológicas, cauces secos y paisajes semidesérticos. El circuito se recorre principalmente en vehículos 4×4, dura cerca de tres horas y permite conocer una pequeña parte de un territorio moldeado durante millones de años. La Secretaría de Turismo de La Rioja lo promociona como una experiencia de aventura, naturaleza y astroturismo, con recorridos diurnos y nocturnos.

David, uno de los guías que trabaja en el circuito, explicó que la zona conserva rastros de un pasado completamente distinto al paisaje actual. “Acá hubo ríos, selva, pantanos, hubo más humedad”, relató durante el recorrido. Con el paso de millones de años, los cambios geológicos y climáticos transformaron el territorio hasta convertirlo en el ambiente árido que hoy puede observarse. En el camino también aparecen geoformas y concreciones conocidas como “bochas”, además de sectores con interés paleontológico que recuerdan que esta región formó parte de ambientes habitados por fauna prehistórica.

La experiencia se extiende por unos 25 kilómetros y contempla siete puntos de interpretación, según información oficial del turismo de Villa Unión. Los colores rojos, amarillos y verdosos de las montañas explican buena parte de su atractivo visual y también el interés que ha despertado entre especialistas. De noche, la ausencia de grandes fuentes de contaminación lumínica convierte al lugar en escenario para observar estrellas, una alternativa que suma otra dimensión al paisaje y permite vivir el cañón de una manera completamente diferente.
El desarrollo turístico del lugar también nació desde la comunidad. Carlos Francés, dueño de Triásico Aventura, contó que el proyecto comenzó hace más de 15 años con un grupo de amigos y una sola camioneta 4×4, buscando crear nuevas experiencias para que los viajeros permanecieran más días en Villa Unión. Hoy la zona cuenta con prestadores que ofrecen excursiones al Cañón del Triásico, Laguna Brava, Corona del Inca, Anchumbil y otros destinos de montaña. La provincia recomienda realizar estos recorridos con agencias o guías habilitados, especialmente por las condiciones del terreno.


Para quienes buscan una experiencia distinta en Argentina, el Cañón del Triásico es uno de esos lugares donde la sensación de estar lejos de todo forma parte del viaje. Entre paredones rojizos, cielos limpios, huellas geológicas y caminos que solo se internan en 4×4, recorrer este rincón riojano se parece por momentos a una expedición por Marte, pero sin salir de La Rioja.





