Ango, la alta cocina tradicional que transforma los sabores de Catamarca frente al dique El Jumeal

A orillas del dique El Jumeal, uno de los paisajes naturales más representativos de San Fernando del Valle de Catamarca, nació una nueva propuesta gastronómica que busca llevar la identidad del norte argentino a un nivel de alta cocina. Se trata de Ango, un restaurante que combina productos regionales, técnicas contemporáneas y una experiencia diferente desde el momento en que el visitante llega al lugar.

“Ango significa agua, por eso quisimos relacionarlo con este espacio donde estamos ubicados, al lado del dique”, explicó Cary Paz, encargada general del restaurante, quien destacó que el proyecto fue creado por los empresarios Sebastián Lobo y Federico Javec, reconocidos por su trayectoria en la vida nocturna de Catamarca y propietarios de otros espacios como Mood y BR.

Zona externa

Con apenas cerca de un año de funcionamiento, Ango se convirtió en el primer restaurante ubicado a orillas del dique El Jumeal, un lugar que anteriormente no contaba con una propuesta gastronómica de estas características. El espacio ofrece una experiencia que comienza desde la llegada, con la posibilidad de trasladarse en un carrito de golf hasta el restaurante, disfrutando del entorno natural antes de sentarse a la mesa.

Sabores catamarqueños llevados a la alta cocina

La propuesta gastronómica está liderada por el chef Eugenio, oriundo de Jujuy, quien diseñó una carta donde los ingredientes tradicionales del norte argentino son reinterpretados con técnicas de cocina contemporánea.

Entre sus preparaciones destacan platos elaborados con productos locales como cabrito, quinoa, maíz rojo, verduras regionales, papa azul de altura y quesos de cabra, además de una selección de platos internacionales que complementan la experiencia.

Trucha

“Tenemos comida muy autóctona, pero también una mezcla con otras cocinas. La idea es tomar los sabores de Catamarca y llevarlos a una propuesta de alta cocina”, explicó Cary.

Dentro de los platos que disfrutaron los visitantes se encontraban empanadas de carne vacuna, bombas de papa rellenas de morcilla, hummus con babaganoush, tartar de trucha con mostaza antigua y semillas, además de una preparación inspirada en la causa limeña con productos andinos.

Uno de los platos principales es una tapa de asado cocinada durante 24 horas, acompañada de una salsa tipo demi-glace, logrando una carne de textura suave y con una preparación que busca resaltar el producto.

Morcilla Apañada

Una experiencia más allá de la gastronomía

Para el equipo de Ango, la diferencia no está únicamente en los platos, sino en todo el recorrido que vive el visitante: la ubicación, la atención, el paisaje y la conexión con la cultura del norte argentino.

“Ango es una experiencia totalmente diferente. No solo por la comida, sino por la atención, la cordialidad y todo lo que sucede desde que llegas hasta que te sientas en la mesa”, aseguró Paz.

El restaurante abrió inicialmente solo en horario nocturno, pero recientemente incorporó servicios de mediodía debido a la respuesta positiva de visitantes locales y turistas. Actualmente funciona viernes y sábado al mediodía y noche, y domingos al mediodía, además de recibir eventos corporativos, cumpleaños y celebraciones especiales.

Zona Interna

Catamarca como destino gastronómico

Aunque Ango nació con una mirada internacional, también busca convertirse en un referente para quienes visitan Catamarca. El restaurante ya ha recibido turistas nacionales e internacionales, incluyendo visitantes de España, Brasil y China, además de viajeros vinculados al movimiento turístico generado por la actividad minera.

Con precios que buscan mantener una propuesta accesible dentro del segmento gastronómico —entradas desde aproximadamente $12.000 y platos principales desde $20.000—, el restaurante apuesta por acercar la alta cocina regional a más visitantes.

Ubicado junto al histórico dique El Jumeal, inaugurado en 1950, Ango representa una nueva etapa para la gastronomía catamarqueña: una propuesta que conserva los sabores tradicionales del norte, pero los presenta con una mirada moderna, convirtiendo cada visita en una experiencia de paisaje, cultura y cocina.

Periodistas OMPT en restaurante ANDO
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